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viernes, 23 de mayo de 2008

Campaña contra el abuso sexual infantil y pedofilia en internet

viernes, 23 de mayo de 2008
CAMPAÑA CONTRA LA PEDOFILIA EN INTERNET


LA IDEA CENTRAL ES LA DIVULGACIÓN DE ESTAS IMÁGENES, DONDE TUS VISITAS PUEDAN VER DONDE HACER LA DENUNCIA EN CASO DE CONOCER O HABER VISTO ALGO DE ESTO EN INTERNET


LAS AGRESIONES  Y LOS ABUSOS SEXUALES:     A.S.I. ABUSO SEXUAL INFANTIL

CONCEPTO DE ABUSO SEXUAL INFANTIL: ACTUACIONES DE CONTENIDO SEXUAL REALIZADO EN LA PERSONA MENOR DE EDAD " 18 AÑOS".
CON ASIMETRÍA DE PODER ( EDAD,  JERARQUÍA,  PROFESIÓN,  VIOLENCIA....)
BAJO COACCIÓN, AGRESIÓN O ENGAÑO ( SEDUCCIÓN), CON LA CONDICIÓN DE OCULTARLO......
En líneas generales, el abuso sexual consiste en la utilización de un menor para satisfacer
los deseos sexuales, generalmente de un adulto. No obstante, al ser este uno de los temas
actualmente más debatidos en Psicología, ha sido precisamente la variedad de las conceptualizaciones
propuestas por los diferentes autores dedicados al estudio de este área lo que dificulta la
unificación de criterios en cuanto al estudio y a la estimación de la incidencia de las conductas de
abuso, si bien existe unanimidad en la estimación de los daños que estas situaciones ocasionan
en el menor .
Según el Código Penal vigente , el criterio diferenciador entre abuso y agresión sexual
es el uso de la violencia en las agresiones y el uso de la seducción, la insistencia o el engaño en el
abuso. Siguiendo este criterio, las investigaciones indican que la incidencia general de los casos de
A.S.I. es similar en el ámbito familiar y en el extrafamiliar, si bien parece que en el primero se producen
más abusos y en el segundo más agresiones. En cualquier caso, las investigaciones señalan una
mayor incidencia de los casos de A.S.I. por familiares y personas conocidas , sobre los casos de
agresiones sexuales por parte de desconocidos.
En función de lo anteriormente expuesto, quedan más delimitados los conceptos de abuso
sexual y agresión sexual, que pueden ser definidos como:
Abuso sexual: cualquier forma de exposición del menor a estímulos sexuales o utilización
del mismo como estímulo sexual, sin mediar violencia o intimidación. Esta definición abarca desde
la exposición del menor a material pornográfico o proposiciones verbales explícitas hasta el acceso
carnal, que puede incluir la penetración vaginal, oral, anal, digital o caricias.
Agresión sexual: cualquier forma de exposición del menor a estímulos sexuales o utilización
del mismo como estímulo sexual, mediando violencia o intimidación.
Para determinar la existencia del abuso sexual se han utilizado tradicionalmente tres criterios:
• La edad de la víctima (como máximo diecisiete años).
• La edad del agresor, que debe superar entre cinco y diez años a la del menor (cinco años
si la víctima es menor de doce años y diez años de diferencia si la víctima es mayor de
doce). Pese a esto, algunos autores consideran que solo se puede hablar de abuso si la
diferencia de edad es de al menos quince años.
• Empleo de fuerza, presión o engaño. Hay autores que consideran que si se da este criterio
puede hablarse de abuso, independientemente de la edad del agresor, con lo que
se da cabida en esta categoría a los abusos entre iguales.
De aquí se desprende que para que se dé abuso debe existir una relación de desigualdad,
bien por edad, madurez o poder, entre el agresor y la víctima, y la utilización de un menor como
objeto sexual, entendiéndose que la acepción de la expresión "objeto sexual" incluye las interacciones
en las que se utiliza a un menor para la estimulación sexual del agresor o de otras personas , ya
que según Cantón y Cortés , se parte del supuesto de que un niño no debe implicarse en
actividades sexuales para las que por su estadio evolutivo no comprende ni se encuentra capacitado
para dar su consentimiento.
Gran parte de los abusos sexuales a menores se producen en el ámbito familiar y, aunque
se han llevado a cabo numerosos estudios orientados a delimitar un perfil de las familias incestuosas,
no se ha identificado un modelo único, pero sí una serie de características que con frecuencia
puede observarse en este tipo de familia
Familia aglutinada: límites externos cerrados y rígidos y confusión interna de roles.
• Familia cerrada en sí misma: no deja traslucir su problemática interna. No solicita ayuda
ni acepta soluciones ajenas al núcleo familiar (psicólogos, médicos, trabajadores sociales,
etc.). Poco permeable a las influencias externas.
• Socialmente aislada: relaciones sociales escasas y superficiales, pocos recursos sociales.
• Estructura patriarcal rígida (padre rígido y autoritario).
• Madre sometida (en ocasiones con conocimiento y/o consentimiento de la situación).
• Comunicación deficiente entre los miembros de la unidad familiar.
• Consumo de sustancias (alcohol y/o drogas).
No obstante, hay otros rasgos a evaluar, como la actitud excesivamente celosa que con
frecuencia muestra el perpetrador hacia las interacciones extrafamiliares del menor (las relaciones
extrafamiliares de la víctima suponen el riesgo de que las situaciones de abuso trasciendan el ámbito
familiar o el secreto mantenido entre los dos, por lo que supone una pérdida del control sobre la
situación) y la tendencia a considerar la familia como su propiedad. Por otra parte, una vez efectuada
la denuncia, el perpetrador puede adoptar una actitud de aparente indiferencia hacia la misma y
negar los hechos. Con frecuencia, estos sujetos carecen de sentimientos de culpa merced a un
mecanismo de distorsión cognitiva que, al justificar su conducta, neutraliza las cogniciones
autoinculpatorias (p.e. "a los niños les gusta", "para que aprenda", "no le hace mal", "es un
juego", "la culpa es suya", etc.), evitando así el malestar que podría desencadenar en ellos la
conciencia de estos actos, por lo que no se esperan reacciones autoinculpatorias en estos
agresores sexuales.
Otro aspecto a tener en cuenta es el hecho de que estas conductas no suelen ir ligadas a
trastorno mental, lo que supone un obstáculo para la identificación del agresor. No obstante, se
detecta en muchos agresores rasgos como un acusado egocentrismo, tendencia a adaptar la realidad
a las propias necesidades, ausencia de empatía, etc., obteniéndose de esta manera un perfil
que únicamente tiene un carácter aproximativo, ya que los rasgos que suelen detectarse en
estos sujetos no son privativos de este tipo de delito al poder advertirse también en otras
personas, independientemente de que infrinjan o no las normas sociales en un momento
determinado.
En cuanto a la clasificación de los abusadores, tomando en consideración el grado de
desarrollo y adaptación psicosexual, podemos diferenciar fundamentalmente entre dos tipos
fundamentales :
Pedófilos (abusadores primarios): Suele tratarse de personas cuyo interés sexual está
dirigido principalmente hacia los niños, explicándose el origen de esta tendencia mediante
el aprendizaje de pautas extremas durante la infancia y con la experiencia previa de
abuso sexual.
Los sujetos pedófilos suelen actuar de forma compulsiva y sin la necesidad de estar
padeciendo una situación de estrés. Sus intereses suelen coincidir con los de los menores
debido a un escaso desarrollo global de la personalidad y, por este mismo motivo,
las relaciones con los otros adultos suelen ser deficitarias (escasas o pobres) lo que
propicia la inclinación al trato preferente con niños. Estos sujetos tienden a valorar
sus actividades sexuales con menores como adecuadas mediante distorsiones
cognitivas.
Abusadores secundarios u ocasionales: sus contactos con niños son aislados y reflejan
una situación de soledad o de estrés. Se trata de personas generalmente heterosexuales,
que se relacionan con otros adultos, pero cuyas relaciones sufren alteraciones (disminución
del apetito sexual con su pareja habitual, impotencia, conflictos de pareja), de
manera que las conductas de abuso les proporcionan una compensación de su autoestima
o una liberación de la hostilidad. En este tipo de personas suele ser determinante
el estrés, así como el abuso de alcohol o drogas. Estos sujetos son conscientes del
carácter anómalo de su conducta, por lo que pueden experimentar sentimientos de vergüenza
o de culpa.
EL NIÑO AGREDIDO SEXUALMENTE:
La detección del abuso sexual en un menor puede verse dificultada por el miedo a ser
castigado, a no ser creído, a posibles represalias por parte del perpetrador (y en ocasiones también por
parte del núcleo familiar) y por los sentimientos de vergüenza y culpa que generan este tipo de
situaciones.
No obstante, se han identificado algunos factores que pueden ser tenidos en cuenta como
indicadores para la detección de una situación de abuso :
• Dificultad en la marcha o al sentarse.
• Manchas en la ropa interior (sangre, flujo).
• Mal olor no debido a falta de higiene.
• Infecciones genitales, picazón o escozor.
• Enfermedades venéreas.
• Alteraciones en el área genital.
• Conductas sexuales impropias de la edad del menor como repetición de la escena de
abuso.
• Verbalizaciones del menor: bien hechas de forma voluntaria cuando el menor se decide
a contar la situación de abuso, o bien de forma involuntaria cuando el menor comenta
inopinadamente algún detalle relacionado con los hechos. Hay que tener en cuenta
que las situaciones de abuso suelen tener un carácter secreto, ya sea de forma tácita
o pactada.
Por otra parte, el estado que presenta el menor víctima de abuso sexual depende de múltiples
factores, ya que la reacción que un menor pueda desarrollar ante una situación de este tipo
estará en función no solo de sus características psicológicas (nivel de desarrollo intelectual, afectivo,
social, etapa evolutiva, estrategias de afrontamiento, etc.), sino también de las características que
reviste el abuso al que ha sido sometido: si el perpetrador forma parte de su familia o no, en el caso
de abuso extrafamiliar si se trata de una persona de su entorno o de un desconocido, el tipo de relación
previa con el abusador, estrategias por parte del mismo para llevar a cabo el abuso, uso de la
violencia y/o amenazas, o por el contrario, del engaño o la seducción, características del hecho, si
ha sido un episodio único o repetitivo, etc. Asimismo dependerá del apoyo proporcionado por la
familia o si el menor recibe o no atención especializada.
En el siguiente cuadro (Tabla 1 Y 2) se reflejan las principales consecuencias a corto y largo plazo
en el menor víctima de A.S.I.

Clasificado la sintomatología predominante en función de la edad de la
víctima, pudiendo apreciarse en estas clasificaciones que la forma de expresión de los síntomas
dependen del nivel que, por su etapa evolutiva, hayan alcanzado los recursos psicológicos del
menor y de su capacidad para externalizar la angustia de forma adaptativa y eficaz.

Sin embargo, cuando una víctima de abuso sexual durante la infancia alcanza la edad adulta, puede presentar síntomas asociados a dicha experiencia en determinados momentos de su vida






(relaciones de pareja, embarazo, etc.) tras un periodo asintomático, sobre todo si en su momento
en vez de elaborar la experiencia de abuso, esta fue negada. De esta manera, los recuerdos del
abuso, que aparecen en estos momentos clave, pueden ir acompañados de inestabilidad afectiva,
humor disfórico, ideas o conductas suicidas, sentimientos de rabia hacia el agresor que pueden dar
lugar a una revelación tardía, o deseos de venganza, no pudiéndose descartar la posibilidad de que
la víctima pueda convertirse en agresor.
También se han puesto en relación los abusos con trastornos disociativos como el síndrome
de personalidad múltiple, al parecer tanto más probable cuanto más pequeño sea el menor. Por este
motivo es importante la orientación hacia la terapia, con el fin de facilitar que el menor elabore y
asuma su experiencia y evitar el desarrollo de mecanismos desadaptativos como la negación y la
disociación.

El Grooming se da cuando un adulto engaña a un menor a través de programas de conversación tipo messenger, facebook para obtener imágenes de contenido erótico y extorsionarlo para evitar que la relación se corte. 
Se trata, básicamente, de abuso sexual virtual.

¿Cómo proteger a los adolescentes?

1. Aprenda a manejar y use las nuevas tecnologías, para saber en qué anda su hijo y a qué peligros se enfrenta.
2. Enseñe a los chicos a ignorar el Spam y a no abrir archivos de desconocidos. Explíquele que es posible que alguien descifre sus claves de Msn y de correo electrónico.
3. No ubique la computadora en la habitación de los chicos. Es mejor elegir un sector de la casa que sea de uso común.
4. No instale una cámara Web en la computadora y si decide hacerlo, restrinja su uso con una clave de seguridad.
5. Hable con su hijo sobre las páginas que visita en Internet, con quién habla y sobre qué temas.
6. Haga hincapié en la importancia de no revelar datos personales a desconocidos.
7. Insista en que no envíe fotos ni videos a desconocidos.
8. Explíquele los riesgos que supone Internet.
9. Si cree que su hijo está siendo víctima de Grooming hable con él sin retarlo y dándole confianza para contarle lo que está pasando.

10. Contáctese con la policía y con las organizaciones de protección de niños y adolescentes.





TIPOS DE PEDOFILIA:

Los investigadores han recurrido a varios sistemas para clasificar a los pedófilos. Uno que resulta particularmente útil (Lanyon, 1986) consiste en la distinción entre agresores situacionales, agresores preferenciales y violadores de menores.

AGRESORES SITUACIONALES = tienen un historial de desarrollo e intereses sexuales normales; en la edad adulta les interesa generalmente las relaciones con otros adultos. Sin embargo, en ciertos contextos, como seria en un momento estresante, se apodera de ellos un fuerte impulso por tener relaciones sexuales con un menor. Pero en lugar de sentirse aliviados luego de cometer el acto, estos agresores experimentan angustia.

AGRESOR PREFERENCIAL = el comportamiento pedófilo está arraigado en su personalidad y estilo de vida, y tiene una preferencia clara por los niños, especialmente, por los varones. Esto no significa que el agresor es HOMOSEXUAL, el agresor tiende a ser HETEROSEXUAL con la única diferencia que le atraen los menores varones. Se casa por conveniencia y para estar cerca de los niños y encubrir su trastorno.

VIOLADOR DE MENORES = es un agresor de niños/as violento cuya conducta es expresión de pulsiones sexuales hostiles.
(Halgin & Whitbourne (2008). Trastornos sexuales. Psicología de la Anormalidad, 5ta Ed.; Cap. 7, pág. 240)


Bibliografía: Cuad Med Forense: Valoración del testimonio en abuso sexual infantil (A.S.I.) Cristina Jiménez y C. Martín

La cara oscura de las redes sociales. Perfiles de Pedófilos
Cargado por mmadrigal. - Reportajes sobre tecnología y noticias sobre ciencia.



DONDE DENUNCIAR Pornografía Infantil en Internet: 
http://www.asacp.org/index.php?content=report

http://www.abusosexualinfantil.com.ar/

http://www.missingkids.com/CyberTipline

http://www.protegeles.com/

http://www.saferinternet.org/

http://www.iwf.org.uk/

http://www.fundacionalameda.org/

http://www.acosoescolar.info/index.htm

 http://www.ecpat.net/

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O EN LA COMISARÍA MAS CERCANA A TU DOMICILIO



Campaña contra el Maltrato infantil













RECUERDA NO QUEDARTE CON LOS BRAZOS CRUZADOS
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 http://ivanpawluk.com/


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Toda forma de maltrato deja una marca permanente Última actualización : 2013

1 Comentarios:

Anónimo dijo...

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Martina Tomsons
Tucuman

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